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3 Replies to “Vendiendo un libro usado en los marketplaces de Fnac y Casa del Libro”

  • Vendelibros tiene toda la razón, vender libros en La casa del libro no merece la pena en absoluto, la comisión que cobra mas el precio que ponen genérico para cobrar el envío al comprador que no coincide con la realidad del precio de correos hace que vender un libro suponga tener que ir a una oficina de correos dejar un libro y volver a casa con las manos vacías y sin ningún beneficio, a todo ello hay que sumar lo que tardan en pagarte (llevo 2 semanas con la confirmacion de Correos de la recepción por el destinatario y nada).

    He vendido un libro…. uno y no mas.

  • Vendo libros en casa del libro desde hace años. Recientemente han modificado toda la forma de venderlos y es deleznable. Antes venía el repartidor al domicilio a recoger el libro y te despreocupabas de mandarlo. Ahora el vendedor se hace cargo del envío y junto con los intereses que se lleva casa del libro la ganancia se queda en nada.

    Vengo de vender un libro y va a ser el último:

    Vendía el libro a 6,50€. Me han pagado 2,99€ para realizar el envío. El envío me ha costado 5,00€. Me restan 2,42€ de comisiones.

    Resumen: he ganado solo 2,07€ por un libro que costaba 6,50€. Casa del Libro te convence de que ganarás dinero vendiendo tus libros que ya no usas y en realidad son ellos los que se aprovechan de ti.

  • YO . . . EL LIBRO USADO

    “Soy conocimiento, luz y pensamiento.”

    Orgulloso grito
    mi origen bendito,
    nací en una imprenta,
    sin mancha ni afrenta.

    Deseado, . . . amado,
    salí encuadernado
    del taller, cordial,
    de una editorial.

    Crecí en los estantes,
    baldas, confortantes,
    pasé varios años
    en los entrepaños.

    Anaquel, repisa,
    sin correrme prisa,
    me mostré en vitrinas,
    algunas muy finas.

    Probé aparador,
    también mostrador,
    sabia estantería,
    de una librería.

    Por cierto descuido,
    caí en el olvido,
    sólo, sin respaldo,
    viví siendo saldo.

    En bodegas varias,
    sintiéndome paria,
    estuve apilado,
    dañado, . . . cansado.

    Lleno de pesares,
    conocí bazares,
    anduve en las “ferias”
    de las periferias.

    En tianguis de barrio,
    padecí “mal fario”,
    sentí escalofrío,
    toqué suelo frío.

    Sufrí, cual gusano,
    fui de mano en mano,
    de gente ignorante,
    conducta aberrante.

    “Cháchara”, me dicen,
    “viejo”, me maldicen,
    arrancan mis pastas,
    preciosas y castas.

    Me rompen las hojas,
    que lucen añosas,
    me pisan, me avientan,
    mi ser desalientan.

    Hoy, luzco maltrecho,
    mas no soy desecho,
    aunque estoy “usado”, . . .
    quiero ser comprado.

    Respeto exijo,
    con celo prolijo,
    requiero cuidado,
    ser revalorado.

    Pues, no soy “pirata”,
    de tinta barata,
    cultura contengo,
    a eso me atengo.

    Necesito, urgente,
    por lúcida gente,
    ser reglamentado
    y . . . dignificado.

    Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda
    México, D. F., a 15 de octubre del 2007
    Dedicado a mi papá, Gonzalo Ramos Amaya (QEPD)
    Reg. SEP Indautor No. 03-2008-071113112400-14

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